¡Es increíble lo que me ha dado el Yoga!

Llegó en uno de los momentos más duros y difíciles de mi vida y desde entonces hasta hoy no ha dejado de reconstruirme. Soporte, maestro y guía; el Yoga me ha enseñado a respirar, soltar y fluir. Entender que en la vida todo son procesos y que el objetivo final no es la meta sino el camino que me lleva a ella. Soltar las expectativas, no engancharme, cambiar mi reacción hacia lo que sucede más allá de cambiar mi realidad, llenarme de paciencia y compasión hacia mi y hacia los demás.

Porque a mí me transformó el Yoga,  poder transmitir y compartir esto a través de mis clases, es una de las más grandes satisfacciones de mi vida. Namasté