Cuando pensamos en salud, generalmente vemos un cuerpo delgado y fuerte, por todos lados hay fotos de personas haciendo ejercicio y dietas… Sin embargo, desde mi perspectiva, la salud es algo mucho más integral. Me parece que si ponemos atención, lo que estamos buscando todos es un estado de bienestar.
Este bienestar se logra no solo con el correcto ejercicio y alimentación, si no también con un estado mental que me permita disfrutar mi vida sin ataques de ansiedad y de estrés. El Yoga promete darnos estas herramientas y llevarnos a un estado de unidad. Justamente Yoga significa UNIÓN. Por esto el Yoga es una disciplina que transforma a las personas, no solo desde el cuerpo, si no todo tu estilo de vida.
Siendo muy francos el 99% o más de las personas ingresamos a una clase de Yoga por hacer ejercicio físico, pero es al poco tiempo cuando comenzamos a notar que esta práctica comienza a colorear todas las áreas de nuestras vidas.
Recuerdo cuando comencé a practicar Yoga, la motivación sí era física, pero después de tan solo un mes, comencé a hacerme consciente de mi respiración durante el día, comencé a elegir alimentos que nutrían más mi cuerpo, deje de fumar, dormía mejor y empecé a querer entender que era la meditación.
Lo que yo experimenté con esta práctica, es que la motivación por estar sano deja de tener tanto enfoque en el cómo me veo en el espejo y comienza a ser más un tema de amor propio y respeto. Me ayudó a sentir mi cuerpo como mi templo y me regresó a tener consciencia de cómo me siento, de lo que pienso, de cómo respiro, de mi comportamiento con las personas que me rodean y de mi entorno.
Hoy en día hay muchos estilos de Yoga, sin embrago los resultados de bienestar y conexión deben de sentirse sin importar el estilo que se practique. Me parece que, aunque parezca una moda, realmente es una necesidad. Las personas buscan más que un cuerpo fuerte y una dieta que casi siempre se vuelve imposible de mantener. Estamos buscando una disciplina que nos llene en todos los ámbitos de nuestras vidas y que nos ayude a sentir plenitud.
Es importante recordar que este estado de plenitud no lo vamos a encontrar en las posturas, ni en los maestros, ni en una dieta, el estado de plenitud es mi estado natural, lo que sucede es que el Yoga me ayuda a calmar suficiente mi mente y regresar al momento presente y es desde ahí donde siento paz, goce y gratitud.
Lo interesante de esta práctica es que acabamos entendiendo que no tenemos que hacer posturas para encontrar este estado, cuando realmente la práctica comienza a vivir en nosotros, todo en nuestras vidas nos ayuda a entrar en este estado, creo que ese es el verdadero Yoga, cuando comienzo a usar mi vida entera para conectarme y sentirme pleno. Ser espiritual se vuelve: estar en el momento presente y hacer lo que corresponda en ese momento. Yoga se vuelve ESTAR aquí y ahora.
Entonces empezamos a hacer Yoga siendo mamás, papás, empleados, jefes, maestros, alumnos, abogados, doctores, chóferes y amas de casa. Con nuestros hijos, hermanos, compañeros, padres, alumnos, mascotas, plantas y, por supuesto, con nuestro mismo cuerpo.
Me doy cuenta que el estado en el que me encuentro tiene un impacto mayor de lo que pensaba y que el bienestar y mi salud afectan todo a mi alrededor.
Es cuando dejo de pedir el cambio de afuera y me concentro en mantener mi paz y mi plenitud, porque me doy cuenta que la única manera de hacer un verdadero cambio en el mundo, la manera de impactar más fuerte en mi comunidad, es manteniendo mi propio bienestar, plenitud y conexión.
Los dejo con una frase de mi querido maestro Ram Dass de lo que significa el verdadero Yoga:
“El amor es la puerta para estar en unidad con todas las cosas, para estar en armonía con el universo entero. Este regreso a la unidad, a la simplicidad de solo ESTAR, de amor incondicional, es lo que todos estamos añorando. Este estado de unidad es la verdadera YOGA.” Ram Dass
Namasté
Durga Stef.